El sustrato se convertirá en el elemento más importante de nuestro acuario ya que es ahí donde vivirán las bacterias que nos ayudan con el ciclo del nitrógeno, el cual explicaré en otra ocasión, es decir se convertirá en buena medida en nuestro filtro biológico. Debemos escoger el sustrato de un tamaño adecuado (granulometría) al tamaño de los peces que pensamos introducir, en lo personal no me gustan los colores brillantes aunque en gustos se rompen géneros, lo que se busca generalmente es crear un ambiente lo más parecido a la naturaleza para que nuestros peces se encuentren lo mejor posible.
Los materiales porosos como la piedra volcánica o piedra de “tezontle” son especialmente buenas ya que debido a su alta porosidad permiten alojarse una gran cantidad de bacterias desnitirficadoras lo cual es de mucha ayuda a la hora de lidiar con los tan temidos nitratos y le dan un aspecto bastante natural, aunque se puede hacer combinaciones para evitar la monotonía. Existe la posibilidad de utilizar arena.
Dependiendo de las necesidades de los peces que pensemos introducir a nuestro acuario se debe seleccionar el sustrato, si colocamos un sustrato que sea muy básico y colocamos peces con necesidad de agua ácida sería inadecuado y viceversa. Para saber si un sustrato es básico se le puede verter unas gotas de agua fuerte o salfuman (ácido clorhídrico o muriático) y si burbujea indicará probablemente la presencia de carbonatos y será básico por lo que deberemos introducir peces con necesidades de agua básica (pH de 8).
Respecto al color los peces tímidos les disgusta el fondo blanco o muy claro. Un fondo oscuro hará que los peces se sientan más cómodos y resaltará su colorido. Además, un fondo claro daría una sensación de descuido pues la suciedad, que es inevitable, resaltaría bastante. Una vez seleccionado el sustrato se debe desinfectar para eliminar los organismos patógenos, en especial si proviene de un río. También es necesario ponerlo en un baño de ácido para que disuelva los pequeños restos orgánicos, metálicos y calcáreos. Para ello lo pondremos 24 horas en una disolución de 1 parte de agua y una de salfuman. El salfuman, también llamado agua fuerte, se puede encontrar fácilmente en cualquier supermercado y resulta muy barato. Es importante realizar esta operación en un lugar bien ventilado debido a los gases que emanan. Una vez desinfectado hay que enjuagarlo con agua abundante para eliminar cualquier suciedad, restos orgánicos y el ácido. Llenamos un cubo con una tercera parte de sustrato y le añadimos agua, agitamos el sustrato con las manos removiendo desde el fondo con las manos, luego tiramos el agua, este proceso se debe repetir hasta que el agua quede clara después de remover el sustrato.
Para un acuario normal, necesitará aproximadamente 1 kilo de gravilla por cada 5 litros de agua.
Estas recomendaciones aplican también para las rocas que pretendamos introducir.
• Rocas adecuadas: sílice, andesita, basalto, fluorita, granito, gres rosa, pizarra, trozos de cerámica…
• Rocas inadecuadas: mármol, caliza, calcita, espato, fósiles calizos, conchas marinas…






2 comentarios sobre “El sustrato parte fundamental del Acuario”
M@ndy
(18 noviembre, 2018 -6:06 am)Magnífico tu blog, amigo bettas. Soy un aficionado a la acuariofilia. Aunque hace algún tiempo me deshice de todo, me gustaría rehacer mi acuario nuevamente. Estuve buscando páginas web sobre el tema y solo encontré Acuariofilia Cubana, del profesor Ángel Miguel y ahora éste. Muy buen contenido. Saludos. M@ndy.
https://mandy69.cubava.cu/
bettas
(21 noviembre, 2018 -2:22 pm)Gracias por tu comentario, esperemos que toda la documentación que publiquemos le sirvan de ayuda, igual pueden colaborar con el blog y pasarnos sus experiencias, con gusto serán publicadas.