El filtro de esponja es ideal para acuarios pequeños (máx. 60 lts.) Tambien pueden ser utilizados en acuarios de Hospital o Cuarentena (por su facilidad de instalación/desinstalación) o acuarios de cría. Además es una buena prueba para los que nos iniciamos en el bricolaje acuariófilo, al no ser muy complicado, ni problemática su mala construcción.
Herramientas:
- Taladro
- Broca 3 mm.
- Cutter
- Papel de lija
- Sierra
- Silicona neutra
Materiales:
- Bomba de aire.
- Una esponja de poro abierto. El tamaño de ésta ha de ser del 3% del tamaño del acuario. puede utilizarse cualquiera que sea de poro abierto, como las que nos encontramos como protección en algunas cajas de electrodomésticos.
- Llave que sirve para regular el caudal del aire que metemos en el filtro, nos puede servir los que usan los sueros en los hospitales.
- Manguera flexible como las usadas para introducir aire en los acuarios, nos puede servir los que usan los sueros en los hospitales.
- Un tubo de PVC (como los utilizados instalaciones hidráulicas en nuestras casas) de 40 mm. de diámetro y 2-3 cm. más corto que la altura del acuario.
- Una piedra difusora de tamaño normal.
- Una plancha de vidrio que nos servirá para cegar la chimenea del filtro y como soporte, para sujetar el filtro al acuario, ya que por el poco peso que tiene, tiende a flotar.
Montaje:
El primer paso será cortar el tubo de PVC de 30 mm. de diámetro dejándolo 2-3 cms. más corto que la altura de nuestro acuario. Perforaremos con un taladro (o clavo caliente) la parte que quede tapado por la esponja, con el mayor número de agujeros que podamos.
Pegaremos con silicona neutra la base de vidrio al tubo (por la parte de los agujeros).

A continuación, uniremos el tubo de 5 mm. con la piedra difusora y la introduciremos en la “chimenea” hasta el fondo. Con un poco de silicona neutra pegaremos la manguera flexible con el tubo de PVC para que la piedra difusora se mantenga siempre en el fondo. Introduciremos la esponja por la manguera hasta la base de vidrio del filtro.

Si la esponja no tiene agujero, podemos hacerlo fácilmente si la congelamos hasta que adquiera consistencia. El agujero ha de ser un poco más pequeño que el diámetro del tubo de PVC para que encaje a presión.
Por último, conectamos la manguera flexible con la llave, y éste a la bomba de aire.

Introducimos el filtro en el acuario, y lo fijamos.

Funcionamiento:
El funcionamiento de este tipo de filtros es muy simple y bastante curioso, ya que las finas burbujas de aire que salen por la piedra difusora, “empujan” agua hacia la salida de la chimenea y este movimiento de desplazamiento absorbe agua por los agujeros que hemos hecho al tubo rígido de PVC a través de la esponja, realizando el filtrado mecánico (retención de partículas en suspensión) y biológico (asentamiento de bacterias)
Aunque nos parezca que el filtro no mueve el aggua, podemos hacer una prueba consistente en introducir una hojuela de alimento hidratada (para que se vaya al fondo) y veremos como lentamente es absorbida hacia el filtro y queda retenida en la esponja.
De vez en cuando y dependiendo de la cantidad de suciedad que haya en el acuario, bastará con limpiar la mitad de la esponja con agua de cualquier cambio para perder la mínima cantidad de bacterias.





